Qué hacer si sospecho que van a despedirme

No te preocupes por tener que firmar cualquier recibí, ya sea un finiquito o una carta de despido, firma sin miedo pero siempre poniendo de puño y letra la fecha y la frase “no conforme”, es decir, sea lo que sea que te pasen a la firma, pon: “no conforme”. Aunque las cantidades sean aparentemente correctas, necesitarás un tiempo para su revisión.

En el supuesto de la entrega de un finiquito tendrías derecho a la asistencia de un representante legal de los trabajadores antes de firmar, por lo que también podrías solicitar su presencia en ese acto, en otro caso el documento sería nulo y también deberás hacer constar la anotación: “no se permitió la firma con la presencia de un representante legal”

En cualquier caso, ante cualquier duda, por mínima que sea, lo mejor será fechar y firmar el documento como “no conforme”.

Cuando la empresa está realizando despidos objetivos porque existen circunstancias económicas, técnicas o productivas,  y ya han despedido a otros compañeros por ejemplo, es conveniente empezar tu asesoramiento, lo que te permitirá tener una mínima seguridad si se presenta la situación de comunicación de un despido. Tendrás la tranquilidad de estar asesorado y saber como actuar si se presenta ese acontecimiento.

La empresa tiene distintas herramientas para ajustar el personal a la carga de trabajo, realizando una modificación sustancial de condiciones de trabajo (Art. 41 ET) básicamente: cambio de puesto, horario, turno, remuneración y funciones;  traslados (Art. 40 ET), así como despidos objetivos. Todos ellos son mecanismos legalmente previstos, por lo que la empresa puede utilizarlos si los necesita. Pero lo que debes de saber es que cuando se ponen en marcha cualquiera de estas medidas, aunque aparentemente pueden estar bien utilizadas, han de tener una justa causa que se pueda demostrar, es decir, es preciso que la empresa pruebe judicialmente que la medida era completamente necesaria,  y si no, será improcedente, por lo que deberá reponerse al trabajador en las condiciones iniciales. Pero para ello, es necesario demandar a la empresa, la medida aplicada mantendrá su apariencia de legalidad si nadie reclama contra ella.

La reclamación contra las modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo, traslado y despido objetivo es muy parecida.  No obstante, los pormenores de cada una deben abordarse en capítulos independientes, por su amplitud.

Si te comunican un despido objetivo, recibirás la indemnización legal (20 días por año trabajado) junto con la carta de despido, la cantidad tiene que estar “puesta a disposición” desde ese momento.

Si a lo que te enfrentas es a un despido disciplinario, las precauciones en el momento de la comunicación son las mismas, aunque en este caso no hay indemnización inicial, todo el importe (hasta el máximo de 33 días o 45 según tu antigüedad, por año trabajado) dependerá de la negociación que se lleve a cabo entre tu abogado y la empresa.

En ambos casos, despido objetivo y disciplinario, es crucial la negociación y es deseable evitar el juicio, más aún para la empresa, porque tiene la carga de la prueba, por ello, es decisivo el enfoque de dicha negociación al objeto de conseguir las condiciones más beneficiosas para el trabajador, ya que él es la parte débil del contrato y por ello la más protegida, lo que se traduce en fortaleza la hora de negociar.

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