Despido por causas objetivas consistentes en faltas al trabajo justificadas, de corta duración y de forma intermitente.

Noticia del 30.10.2019. 

El Tribunal Constitucional en su sentencia notificada el 29.10.19, avala como despido procedente por causas objetivas si existen faltas de asistencia al puesto de trabajo justificadas pero intermitentes. Es un Juzgado de Barcelona el que plantea la Cuestión de inconstitucionalidad sobre el articulo 52 d) del Estatuto de los Trabajadores regulador de esta causa de despido, por posible colisión con tres derechos reconocidos en la Constitución: El derecho a la integridad física (Art.15 Constitución Española (CE)), el derecho a la protección de la salud (Art. 43.1 CE) y el derecho al trabajo (artículo 35.1 CE) 

Lo que se discute es el equilibrio entre estos derechos y el objetivo legítimo de proteger la productividad de la empresa y la eficiencia en el trabajo, debido a la onerosidad que representan las bajas intermitentes y de corta duración para el empleador. 

Así, como señala el juez barcelonés “ante el temor de perder su empleo, el trabajador puede sentirse compelido a acudir a trabajar pese a encontrarse enfermo, asumiendo así un sacrificio en absoluto exigible, que incluso podría complicar la evolución de su enfermedad». El Constitucional rechaza que se vulnere el derecho a la integridad física del trabajador -artículo 15 de la Constitución- porque para ello «sería necesario que se produjera una actuación de la que se derivase un riesgo o se produjese un daño a la salud del trabajador».

El tribunal tampoco aprecia vulneración del derecho a la protección de la salud -que reconoce el artículo 43.1 de la Constitución – debido a que «no cabe entender que con esa regulación el legislador (el ET) esté desprotegiendo la salud de los trabajadores».

Igualmente, se rechaza la vulneración del derecho al trabajo (artículo 35.1 de la Constitución) ya que «si bien es cierto que el legislador ha adoptado una medida que limita el derecho al trabajo, en su vertiente de derecho a la estabilidad en el empleo, lo ha hecho con una finalidad legítima -evitar el incremento indebido de los costes que para las empresas suponen las ausencias al trabajo-, que encuentra fundamento constitucional en la libertad de empresa y la defensa de la productividad».

Dicha cuestión de inconstitucionalidad fue planteada a raíz de que una empresa despidiese a una trabajadora porque se había ausentado nueve días hábiles de los cuarenta, en dos meses continuos,  lo que supone que sus ausencias alcanzaban el 22,50 % de las jornadas hábiles comprendidas en dicho periodo de tiempo, en aplicación del art. 52 d) del ET que establece el veinte por ciento para proceder al despido objetivo.

Además, en su sentencia, el Alto Tribunal recuerda que las faltas de asistencia al trabajo por enfermedad grave o de larga duración no son computables a los efectos de este artículo. Tampoco lo son, aunque sean intermitentes y de corta duración, las derivadas de accidente de trabajo, de riesgo durante el embarazo y la lactancia y de enfermedades causadas por el embarazoparto lactancia, así como las motivadas por la situación física o psicológica derivada de violencia de género.

También es de destacar, que de doce magistrados, esta sentencia de dictó con 8 votos favorables y con el voto en contra de otros 4 magistrados.

Lo cierto es que el artículo establece varios requisitos, lo que limita y concreta el uso de esta causa de despido. Os lo transcribo:

d) Por faltas de asistencia al trabajo, aún justificadas pero intermitentes, que alcancen el 20 % de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos siempre que el total de faltas de asistencia en los doce meses anteriores alcance el cinco por ciento de las jornadas hábiles, o el 25 % en cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de doce meses.

No se computarán como faltas de asistencia, a los efectos del párrafo anterior, las ausencias debidas a huelga legal por el tiempo de duración de la misma, el ejercicio de actividades de representación legal de los trabajadores, accidente de trabajo, maternidad, riesgo durante el embarazo y la lactancia, enfermedades causadas por embarazo, parto o lactancia, paternidad, licencias y vacaciones, enfermedad o accidente no laboral cuando la baja haya sido acordada por los servicios sanitarios oficiales y tenga una duración de más de veinte días consecutivos, ni las motivadas por la situación física o psicológica derivada de violencia de género, acreditada por los servicios sociales de atención o servicios de Salud, según proceda.

Tampoco se computarán las ausencias que obedezcan a un tratamiento médico de cáncer o enfermedad grave.

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